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Jennifer Lopez vestida de Versace

Jennifer Lopez vestida de Versace

Los amantes de las imitaciones y lo fake adorarán 60 Anni di Made in Italy, la exposición sobre moda que presenta el Museo Franz Mayer de la ciudad de México, por la naturaleza de las piezas que exhibe -Versace, Prada, Gucci, Ferragamo, etc.-, constelación de aspiraciones que orbitan en el mundo soñado: la virtualidad de lo original.

Trajes diseñados para estrellas de cine -un vestido que portó Audrey Hepburn para el film War and Peace, una pijama para Claudia Cardinale en La pantera Rosa, el traje del James Bond de Pierce Brosnan, un bolso diseñado en honor de Grace Kelly, etc.), súper modelos e incluso estrellas de la música.

Audrey Hepburn con un diseño de Ferarnanda Gattinoni en War and Piece

Audrey Hepburn con un diseño de Fernanda Gattinoni en War and Peace

La moda, ese relato de deseo homogéneos, es un lienzo que sirve como soporte de expresión, no sólo imprime lo canónicamente bello o grotesto, hay un festín de emociones en cada traje, una idea, el tratamiento de la misma adquiere forma en la prenda.

60 Anni di Made in Italy tiene movilidad; característica del diseño de moda italiano es la libertad, los trajes expuestos son fáciles de adaptarse a las formas humanas, hay movimiento y sensualidad en el ceñimiento de las mismas.

Cate Blanchett vestida de Prada en los Bafta 2000

Cate Blanchett vestida de Prada en los Bafta 2000

La idea detrás de la moda italiana expuesta en el Franz Mayer es la de preservar una identidad, nunca mejor dicho: una marca, una característica que se identifica con el país, la belleza.

Veamos. La exhibición tiene el célebre vestido Versace que la cantante Jennifer Lopez usó en unos premios Grammy, un traje de seda con un estampado verde tropical. Un traje ya grabado en la cultura popular del mundo que acentúa las curvas del cuerpo femenino.

Bolso de Roberta Di Camerino para Grace Kelly

Bolso de Roberta Di Camerino para Grace Kelly

Hay otra cosa muy importante en los aportes de la exposición, los trajes no se limitan a lo visual, hay sensaciones de tacto y, como ya anotamos, de movimiento; la moda italiana traspasa lo visual, genera deseo de tocar y acercarse, estimula la imaginación, el roce.

60 Anni di Made in Italy produce un efecto mimético en quien la visita, por ello a los adoradores de las imitaciones les gustará, quizá el mayor aporte del diseño italiano en sí, tan emulado, razón de la supremacía que goza.

La exposición se presentará hasta el 9 de junio.

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https://twitter.com/CarlKarlRoNa

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